Nuestros Distintivos

Centrados en Jesús en todo lo que somos y hacemos.

Dado que Jesús es el mayor regalo, nuestra mayor necesidad y la única esperanza para el mundo, deseamos estar centrados en Él en todo lo que somos y hacemos. Esto significa que buscaremos vivir nuestra vida entera para Él y buscaremos saturar todo lugar con Su presencia. Nuestro único mensaje al mundo serán las buenas noticias acerca de Jesús, por medio de quien somos perdonados, transformados y capacitados para vivir en misión. 

 

Comprometidos a amar y servir a aquellos alrededor de nosotros.

Dado que Jesús se hizo hombre para servir y salvarnos, buscaremos amar y servir la comunidad en donde Dios nos ha puesto. Cultivaremos una cosmovisión que aprecie el mundo por la belleza con la que Dios lo creó y que reconozca el quebrantamiento existente debido al pecado. Buscaremos amar sin descanso y nos esforzaremos por vivir en forma influyente con el evangelio en cada área de nuestra vida.

 

Comprometidos a ser una comunidad de transformación.

Dado que somos salvos solamente por gracia  por medio de la fe en Cristo y no por medio de nuestras obras, y dado que la gracia de Dios tiene el poder de cambiarlo todo, nos esforzaremos por ser una comunidad transparente, amorosa y restauradora, que busque capacitar al pueblo de Dios a vivir para Cristo. Estamos comprometidos a buscar el crecimiento de cada creyente en su intimidad con Dios, en su comunión con la iglesia y en su participación en la misión de Dios en el mundo. Daremos prioridad a las relaciones sobre los programas. 

 

Comprometidos con la multiplicación.

Dado que Cristo es digno de ser adorado por todas las personas y dado que la misión que nos ha dado consiste en llenar el mundo entero con Su presencia, buscaremos multiplicarnos al hacer discípulos que a su vez hagan discípulos, al capacitar y enviar líderes, y al contribuir en la plantación de nuevas iglesias. Estamos comprometidos no solo a guiar a las personas a Jesús sino también a entrenarlas para vivir como embajadores de Jesús en el mundo. Cooperaremos con otros cristianos para buscar que todo hombre, mujer y niño tengan en repetidas ocasiones la oportunidad de escuchar y responder al evangelio.  

 

Cimentados en la verdad y accesibles a la cultura.

Dado que Cristo mismo se encarnó para ofrecernos las buenas nuevas de salvación, buscaremos contextualizar nuestro ministerio sin comprometer la verdad para que el evangelio sea accesible a todas las personas. Esto significa que buscaremos presentar las buenas noticias de Jesús a las personas en su propio lenguaje cultural. Celebraremos nuestras diferencias, promoveremos la unidad y la aceptación en el evangelio, y fundamentaremos nuestra identidad en primer lugar en Cristo.